LA PRIMERA IGLESIDAD DE LA HISTORIA CRISTIANA
Año Domina 2008
(autor Donato Trovarelli)
¡Desde este año celebraremos la IGLESIDAD y no más la NAVIDAD!
Jesús no naciò en el dia de la Navidad y nosotros no celebramos el solsticio de invierno como hacian los adoradores del dios Mitra.
Vamos a celebrar a los santos nacidos de nuevo en Cristo Jesús: en práctica celebraremos la IGLESIA Viviente del Jefe Viviente.
Esto significa celebrar el Cuerpo de Cristo, compuesto de los santos, santificados por la Sangre de Jesús, perdonados y justificados porque encontraron a Jesús Viviente en su camino.
Basta ya con la NAVIDAD católica o luterana.
Basta ya con una tradición que no tiene nada que ver con nosotros evangélicos "nacidos de nuevo."
LLegò la hora que debemos tener el ánimo de cambiar.
Es el tiempo que nosotros evangélicos afirmemos la verdad a todo costo: ¡Jesús naciò durante un censo romano, o sea durante un periodo que va de los “idus” de marzo a los “idus” de octubre, y es tambien el tiempo que nos demos cuenta que no adoramos a un dios que se queda … niño!
¡Jesús es grande, adulto, resucitado de una cruz ensangrentada y se sienta sobre el Trono de Dios, a la derecha de la gloria del Padre!
Festejemos a quien cree en esto y estrechèmonos con cariño fraterno, donde quiera que los cristianos nacidos de nuevo se reunan.
¡Vamos a nuestras salas de adoración o de encuentro para querernos los unos con los otros!
Nosotros somos el Cuerpo de Cristo. No somos hostia o liturgia sino personas "nacidas de nuevo."
Quitemos de nuestros lugares de culto todas las tradiciones del árbol, del pesebre, de los varios niños Jesús, de Santa Klaus y de tantas otras tradiciones que tuvieron origen en religiones paganas.
Quien ha nacido de nuevo, acoja quienes han nacido de nuevo.
La IGLESIDAD será la fiesta de los SANTOS de Cristo Jesús.
Será un día de fiesta, que podrá coincidir también con la NAVIDAD católica, pero tendrá otros contenidos y otra sustancia.
Ninguna misa, ninguna liturgia, ninguna religión podrá jamàs reemplazar el amor que los creyentes deben tenerse obligatoriamente en Cristo Jesús.
El 25 diciembre de este año ningún evangélico tendrá que esperar la medianoche, para hacer oraciones junto a quien sea, pero tendrá que hospedar para el almuerzo almenos un creyente "nacido de nuevo", a demostración que todavía somos capaces de hospedar y de reconocernos recíprocamente como elementos vivientes de un Cuerpo Santo y Viviente. La IGLESIDAD es el gesto de acogida a través del ágape fraterno en las casas o en los locales de culto.
¡En tal ocasión seremos capaces de cantarle a Dios, agradecerlo y alabarlo, porque estaremos junto a creyentes que pueden compartir la alegría de pertenecer a una Iglesia Viviente sin denominaciones, pero sólo caracterizada por la "salvación" que Jesús ha asegurado personalmente a cada uno de nosotros!
Jesús será visible entre nosotros, si nos amamos como Él nos ha amado.
Con la IGLESIDAD por fin difundiremos una nueva cultura evangélica, o sea la cultura de la salvación a través de la Sangre de Jesús Cristo.
¿Por qué el 25 de diciembre?
¡Una fiesta de la comunidad cristiana a fin de año sirve para hacer el punto sobre un entero año de relaciones fraternas y pensar que si algo falta, hay otros 7 días para remediar!